TIPOS DE CERVEZA
Un universo de estilos por descubrir
Existe una gran variedad de tipos de cerveza que, de forma general, se agrupan en tres grandes categorías: Ale, Lager y cervezas de fermentación espontánea.
Hablar de estilos cerveceros es adentrarse en un universo amplio y lleno de matices. La clasificación moderna comenzó a tomar forma en los años 80 gracias al trabajo del periodista británico Michael Jackson, quien organizó las cervezas según su origen, métodos de elaboración y características sensoriales.
A partir de ahí, se consolidaron grandes tradiciones cerveceras —británica, alemana, checa, belga o americana—, cada una con su propia identidad.
Más que una simple clasificación, los estilos reflejan la diversidad cultural, técnica y sensorial de la cerveza, una bebida con miles de años de historia que sigue evolucionando.
Cervezas Ale (fermentación alta)
Las cervezas Ale se elaboran con la levadura Saccharomyces cerevisiae, que actúa en la parte superior del tanque de fermentación. Trabajan a temperaturas más elevadas (entre 15ºC y 25ºC), lo que favorece perfiles más aromáticos.
Se caracterizan por sabores afrutados y especiados, y son consideradas las primeras cervezas de la historia. Algunos de los estilos más representativos son:
Ordinary Bitter
Cerveza británica ligera y muy bebible, con bajo grado alcohólico y escasa carbonatación. Presenta un equilibrio entre notas maltosas (pan, galleta, caramelo suave), un ligero afrutado y un amargor moderado.
IPA (India Pale Ale)
Uno de los estilos más populares del mundo cervecero actual. Destaca por el protagonismo del lúpulo, que aporta aromas intensos (cítricos, florales, tropicales o resinosos) y un amargor marcado. Suelen ser cervezas de cuerpo medio y perfil seco.
Porter
Cerveza oscura de origen británico, con aromas y sabores a malta tostada, con notas a chocolate, cacao, café o caramelo. Equilibrada y suave, con cuerpo medio y un perfil tostado muy característico.
Cervezas Lager (fermentación baja)
Representan una de las formas más antiguas de elaboración. En lugar de utilizar levaduras controladas, la fermentación se produce gracias a microorganismos presentes en el ambiente. Cervezas que no se diseñan, sino que se dejan nacer.
Este proceso genera cervezas complejas, ácidas y con perfiles aromáticos únicos. Su producción está históricamente ligada a Bélgica, especialmente a la región de Bruselas. Los dos estilos más representativos son:
Czech Pale Lager
Cerveza ligera, equilibrada y refrescante. Representa la delicadeza y precisión de la tradición cervecera checa donde se busca la armonía entre malta, lúpulo y frescura, más que la intensidad. Se caracteriza por las notas a cereal y pan, y un amargor limpio procedente del lúpulo Saaz. Muy bebible y con final seco.
Helles
Lager alemana suave y equilibrada nacida en Múnich. Su nombre significa “clara” en alemán. Con protagonismo de la malta (notas a pan, cereal y miel ligera) y un amargor muy moderado. Destaca por su carácter redondo y fácil de beber.
Märzen
Cerveza alemana de color ámbar y perfil maltoso tradicionalmente asociada al Oktoberfest de Múnich. Su nombre significa “cerca de marzo” ya que antiguamente se elaboraba ese mes. Destaca por su sabor a malta tostada, con notas a pan, caramelo y miel.
Bock
Lager alemana originaria de la ciudad de Einbeck. Su nombre significa “cabra” en alemán. Más intensa y alcohólica, con un perfil maltoso profundo (pan tostado, frutos secos, caramelo oscuro).
Dunkel
Cerveza oscura y equilibrada, originaria de Baviera. Su nombre, que significa “Oscura” en alemán, representa una de las expresiones más clásicas de la tradición cervecera muniquesa. Con notas a pan tostado, cacao y caramelo. Suave, redonda y fácil de beber dentro de los estilos oscuros.
Cervezas de fermentación espontánea
Las cervezas Ale se elaboran con la levadura Saccharomyces cerevisiae, que actúa en la parte superior del tanque de fermentación. Trabajan a temperaturas más elevadas (entre 15ºC y 25ºC), lo que favorece perfiles más aromáticos.
Se caracterizan por sabores afrutados y especiados, y son consideradas las primeras cervezas de la historia. Algunos de los estilos más representativos son:
Lambic
Es la base y alma de las cervezas espontáneas. Se elabora en la región de Payottenland y Bruselas, siguiendo métodos centenarios.
Gueuze
Resultado de mezclar Lambics de diferentes edades. Realiza una segunda fermentación en botella, dando lugar a una cerveza efervescente, ácida y muy compleja.
Clasificación según el aspecto
El aspecto es clave en la experiencia cervecera. Primero debe de entrar por los ojos, antes que por la boca. Su aspecto viene definido por tres elementos: color, transparencia y espuma.
El color se mide principalmente mediante la escala EBC (European Brewing Convention). Existe una gama amplia de colores, entre los que se encuentran el pajizo, dorado, ámbar, rojizo, marrón o negro.
En cuanto a la transparencia, pueden ser brillantes, veladas o turbias, en función de la luz que pueda pasar a través cuando la observamos en un vaso o copa de cristal.
Y la espuma puede variar entre tonos blancos, marfil o marrón.